I.
En aquella pretenciosa tranquilidad;
Que no sabe que vientos le aguardan
Me encontraba firme como una roca
Me hallaba a ras del suelo
II.
Después de reptar por la cuidad
Como lo hizo Eva en el edén
Me encontré sumergida
En un refugio de cristal.
III.
Como lo hizo Eva en el edén
Me encontré sumergida
En un refugio de cristal.
III.
En las calles, plazas y paraderos
El gélido capullo colgaba
inerte y desapercibido
sustancial, aburrido,
como la mujer que lo habitaba
IV.
El gélido capullo colgaba
inerte y desapercibido
sustancial, aburrido,
como la mujer que lo habitaba
IV.
Las alas de mi espalda
Son lo suficientemente grandes
Como para surcar los cielos
Y volar, entre las hojas, entre las ramas
En las calles, plazas y paraderos.
V.
Y no lo hago, porque antes quiero
Que estén llenas de colores y destellos
De esos que por más que espere,
Sé que en mí...
Son lo suficientemente grandes
Como para surcar los cielos
Y volar, entre las hojas, entre las ramas
En las calles, plazas y paraderos.
V.
Y no lo hago, porque antes quiero
Que estén llenas de colores y destellos
De esos que por más que espere,
Sé que en mí...
(nunca existieron)
Los colores y destello están ahi, solo falta que los veas y que los dejes relucir, pq en la oscuridad tarde o temprano se opacara su belleza =)...
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