Me evado
cuando me doy cuenta
de que mi mundo
probablemente sea
el mismo que el tuyo,
pero que vivimos
en galaxias lejanas
y para mi las cosas
pierden sentido…
(las cosas pierden sentido)
No te miro, no te escucho,
no me hablas, no te toco,
no respiro, no me insultas,
no me agradeces,
no me conoces,
ni me maldices
con toda la furia de tu corazón,
me desato las agujetas,
no te espero, ya no espero nada.
Solo te siento
Y me siento a escribir
Palabras:
que no son, nada más que eso.
jueves, 28 de enero de 2010
domingo, 17 de enero de 2010
Dos pasos hacia atrás
Me subyugan los sentimientos
Que se vuelven incontrolables
El caos, la vergüenza, el temor
Tus desaires, mis tristezas, el amor.
Tu condición de piedra
De hielo o marfil,
Mi corazón de volcán
De llamas, de fuego, de sol,
De inquietud impertinente,
Alado, dolido, ferviente.
Me impresionan
Tus palabras, tus gestos, tu esencia
El dolor de mi pecho,
Que sangra, que llora, que pide clemencia
A tus parpados, tus puños, tus pies
Y mi alma que grita
Te amé
Nunca, antes, después.
Me aterran
Tus razonamientos, tu ausencia, tu dolor
Lo que siento, las palabras, el sabor
De este veneno dulce, amor
Que me tumba de boca al suelo
Te trae a mi mente, en las noches de desvelo
viernes, 8 de enero de 2010
...
Tego que esperar
Por tocar de nuevo tus manos
Tengo que esperar por hallar
otra vez tus ojos
Tengo que esperar por besar
Furiosa y lentamente tus labios.
Amor mío, no pretendo aguardar por ti
Una vida entera,
Porque puedo esperar
Por tus palabras de cariño
Mil vidas si es necesario.
Hasta que las montañas se conviertan
En llanos campos desolados,
Y los hombres se vuelvan polvo
Luego de haber sido barro.
Hasta que los ríos se desborden
De sequías irrevocables
Hasta que el cielo se vuelva rojo
Y las nubes se caigan en pedazos
Te espero. En vano.
Tengo que esperar
Por algún destello de tu alma
Que me ayude a sobrevivir
Esta larga espera
Te espero porque no puedo
Dejar de pensar que te quiero
Y dejo escurrir el tiempo
los segundos, los días y las semanas
desatándome de la incertidumbre
de no saber lo que sientes.
Espero tus palabras, tus gestos
tu esencia, tus abrazos, tus sonrisas
espero desentendida, enmarañada
protegiéndome en mil excusas.
Espero la tierna espera
Que me asesina y me revive
Me adormece, me desata, me estremece
Me inhibe, me desgasta y me enloquece.
Por tocar de nuevo tus manos
Tengo que esperar por hallar
otra vez tus ojos
Tengo que esperar por besar
Furiosa y lentamente tus labios.
Amor mío, no pretendo aguardar por ti
Una vida entera,
Porque puedo esperar
Por tus palabras de cariño
Mil vidas si es necesario.
Hasta que las montañas se conviertan
En llanos campos desolados,
Y los hombres se vuelvan polvo
Luego de haber sido barro.
Hasta que los ríos se desborden
De sequías irrevocables
Hasta que el cielo se vuelva rojo
Y las nubes se caigan en pedazos
Te espero. En vano.
Tengo que esperar
Por algún destello de tu alma
Que me ayude a sobrevivir
Esta larga espera
Te espero porque no puedo
Dejar de pensar que te quiero
Y dejo escurrir el tiempo
los segundos, los días y las semanas
desatándome de la incertidumbre
de no saber lo que sientes.
Espero tus palabras, tus gestos
tu esencia, tus abrazos, tus sonrisas
espero desentendida, enmarañada
protegiéndome en mil excusas.
Espero la tierna espera
Que me asesina y me revive
Me adormece, me desata, me estremece
Me inhibe, me desgasta y me enloquece.
miércoles, 6 de enero de 2010
De antes.
Crucemos nuestros caminos
A paso lento y descuidado
antes de que mis días,
pasen como cualquier otro.
Hablamos de tú y yo,
Con nadie y con nosotros
antes de que las ganas de ser
se olviden en el tiempo
Robémonos un beso
De labios y mejillas,
De ojos cerrados
Antes de las horas que vendrán
Amémonos
sin compasión
Con pretextos y sin preguntas
antes que las guerras de recuerdos,
levanten sus trincheras
Desprendámonos
de una vez y con rencores
Antes de que el dolor y la agonía,
Se conviertan en rutina
Olvidémonos
De los caminos, del tu y yo
Y de los besos,
del amor y el desprendimiento
Antes de pensar que esto
duraría para siempre.
A paso lento y descuidado
antes de que mis días,
pasen como cualquier otro.
Hablamos de tú y yo,
Con nadie y con nosotros
antes de que las ganas de ser
se olviden en el tiempo
Robémonos un beso
De labios y mejillas,
De ojos cerrados
Antes de las horas que vendrán
Amémonos
sin compasión
Con pretextos y sin preguntas
antes que las guerras de recuerdos,
levanten sus trincheras
Desprendámonos
de una vez y con rencores
Antes de que el dolor y la agonía,
Se conviertan en rutina
Olvidémonos
De los caminos, del tu y yo
Y de los besos,
del amor y el desprendimiento
Antes de pensar que esto
duraría para siempre.
sábado, 2 de enero de 2010
Lo tuyo y lo mío.
…Suma y sigue:
Tus desastres y los míos.
Tus desaires y los míos
Tus risitas y mis lágrimas
Tus mil vidas y mis momentos
Tus afanes y mis credos
Tus silencios y mis gritos
Tus gritos y mis soledades
Tus ganas y las mías
Tus manos en mis manos
Tus percances y los míos
Tus no puedo y mis no importa
…fingidos.
Tú te quedas con lo tuyo
Y yo me veo obligada
A deshacerme de lo mío.
Tus desastres y los míos.
Tus desaires y los míos
Tus risitas y mis lágrimas
Tus mil vidas y mis momentos
Tus afanes y mis credos
Tus silencios y mis gritos
Tus gritos y mis soledades
Tus ganas y las mías
Tus manos en mis manos
Tus percances y los míos
Tus no puedo y mis no importa
…fingidos.
Tú te quedas con lo tuyo
Y yo me veo obligada
A deshacerme de lo mío.
viernes, 1 de enero de 2010
Krizálida.
I.
En aquella pretenciosa tranquilidad;
Que no sabe que vientos le aguardan
Me encontraba firme como una roca
Me hallaba a ras del suelo
II.
Después de reptar por la cuidad
Como lo hizo Eva en el edén
Me encontré sumergida
En un refugio de cristal.
III.
Como lo hizo Eva en el edén
Me encontré sumergida
En un refugio de cristal.
III.
En las calles, plazas y paraderos
El gélido capullo colgaba
inerte y desapercibido
sustancial, aburrido,
como la mujer que lo habitaba
IV.
El gélido capullo colgaba
inerte y desapercibido
sustancial, aburrido,
como la mujer que lo habitaba
IV.
Las alas de mi espalda
Son lo suficientemente grandes
Como para surcar los cielos
Y volar, entre las hojas, entre las ramas
En las calles, plazas y paraderos.
V.
Y no lo hago, porque antes quiero
Que estén llenas de colores y destellos
De esos que por más que espere,
Sé que en mí...
Son lo suficientemente grandes
Como para surcar los cielos
Y volar, entre las hojas, entre las ramas
En las calles, plazas y paraderos.
V.
Y no lo hago, porque antes quiero
Que estén llenas de colores y destellos
De esos que por más que espere,
Sé que en mí...
(nunca existieron)
jueves, 31 de diciembre de 2009
Metro Estación Los Leones
Y me dejo estremecer por las palabras
Que inundan este lugar con el recuerdo de tus pasos…
Dejaría de escribirlas en un boleto
Pero mi bolígrafo, extrañamente está funcionando
Me está lanzando letras, para frustrarme un poquito más.
No recordaba, haber
Aparecido algún día por esos lugares
Donde me encontraba a solas
Esperando a nadie
Tampoco recordaba como se sentía
Ese picor dulzón del aire enclaustrado
Que se respira sin remedio
En los vagones herméticos de los trenes
De esos que ya no dejan atrás el humo
Ni silban cantos al viento fresco
De esos que roban la hostilidad
De las personas que van a su encuentro
Cada mañana, en cada trayecto
Por las tardes colmadas de agotamiento
Por los sauces llorones del tiempo
Que habitan estos sueños de cemento.
Yo los miro de lejos, absorta por el movimiento
Busco los colores, los sonidos, los lamentos
Los miro de reojo por si encuentro
Escondida en las redecillas del andamio
Brillando tras las luces, cantando tras los cristales
La sonrisa calida que una remota tarde
por primera vez me regalaste
Y el chillido de los trenes me pareció música,
Y el aire que no estaba ya no me hizo falta
Las escaleras eran montes sembrados
De flores blancas y en hermosos prados.
No recordaba este sentimiento
Ha de ser porque antes, jamás lo había tenido…
El banquito junto a la heladería
Me dice: - vuelva usted mañana,
Por si lo ve pasar nuevamente-
Que poca energía tengo
Para levantarme y volver a casa
Que patético me parece esto,
Que real me parece el mundo
Cuando guardo muy adentro, algún resto
De esperanza…
Quería añadir esto en el libro, tal vez para ese momento
Las aguas ya se hayan calmado,
Tal vez para ese momento
El tiempo las haya secado.
Que inundan este lugar con el recuerdo de tus pasos…
Dejaría de escribirlas en un boleto
Pero mi bolígrafo, extrañamente está funcionando
Me está lanzando letras, para frustrarme un poquito más.
No recordaba, haber
Aparecido algún día por esos lugares
Donde me encontraba a solas
Esperando a nadie
Tampoco recordaba como se sentía
Ese picor dulzón del aire enclaustrado
Que se respira sin remedio
En los vagones herméticos de los trenes
De esos que ya no dejan atrás el humo
Ni silban cantos al viento fresco
De esos que roban la hostilidad
De las personas que van a su encuentro
Cada mañana, en cada trayecto
Por las tardes colmadas de agotamiento
Por los sauces llorones del tiempo
Que habitan estos sueños de cemento.
Yo los miro de lejos, absorta por el movimiento
Busco los colores, los sonidos, los lamentos
Los miro de reojo por si encuentro
Escondida en las redecillas del andamio
Brillando tras las luces, cantando tras los cristales
La sonrisa calida que una remota tarde
por primera vez me regalaste
Y el chillido de los trenes me pareció música,
Y el aire que no estaba ya no me hizo falta
Las escaleras eran montes sembrados
De flores blancas y en hermosos prados.
No recordaba este sentimiento
Ha de ser porque antes, jamás lo había tenido…
El banquito junto a la heladería
Me dice: - vuelva usted mañana,
Por si lo ve pasar nuevamente-
Que poca energía tengo
Para levantarme y volver a casa
Que patético me parece esto,
Que real me parece el mundo
Cuando guardo muy adentro, algún resto
De esperanza…
Quería añadir esto en el libro, tal vez para ese momento
Las aguas ya se hayan calmado,
Tal vez para ese momento
El tiempo las haya secado.
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